Cómo cultivar la presencia en vacaciones

Ahora que se acercan las fiestas navideñas, es el momento perfecto para reflexionar sobre la práctica de estar presente. En este periodo tan ajetreado, encontrar momentos de calma y conexión puede transformar nuestra experiencia, haciéndola más rica y significativa. Exploremos los beneficios de la presencia, comprendamos los riesgos que la desafían y descubramos formas prácticas de cultivar esta habilidad vital. También compartiremos algunos consejos del equipo Resilience Institute .

Los beneficios de la presencia

El concepto de "presencia" o "atención plena" ha sido ampliamente investigado y sus beneficios están bien documentados. He aquí algunas ventajas clave que encajan especialmente bien con las fiestas navideñas.

Mayor bienestar emocional

  • Reduce el estrés y la ansiedad: Los estudios han demostrado que las prácticas de atención plena pueden reducir significativamente los síntomas de estrés y ansiedad. Al centrarse en el momento presente, personnes pueden romper el ciclo de preocupación por el pasado o el futuro, lo que conduce a un estado mental más tranquilo.
  • Mejora el estado de ánimo: Estar presente también puede mejorar el estado de ánimo general. Un estudio publicado en el Journal of Positive Psychology sugiere que la atención plena aumenta las emociones positivas y reduce las negativas, lo que contribuye a un estado de ánimo más feliz.

Mejora de las relaciones

  • Conexiones más profundas: Cuando las personas están plenamente presentes con sus seres queridos, tienden a establecer conexiones más profundas y significativas. La escucha activa y el compromiso, características de la presencia, fomentan la comprensión y la empatía, cruciales para unas relaciones sólidas.
  • Mejor comunicación: La presencia mejora la comunicación, ya que personnes están más atentas a los matices de la conversación y a las señales no verbales. Esto puede ser especialmente beneficioso en las reuniones familiares y las interacciones sociales durante las vacaciones.

Beneficios para la salud física

  • Reduce el dolor crónico: Algunas investigaciones indican que la atención plena puede ayudar a controlar el dolor crónico. Al centrarse en el presente, personnes pueden percibir el dolor de forma diferente y desarrollar estrategias de afrontamiento que mejoren su calidad de vida.
  • Mejora la función inmunitaria: Practicar mindfulness se ha relacionado con una mejora de la función inmunitaria, lo que resulta especialmente útil durante el invierno, cuando muchos son propensos a resfriados y gripes.

Mayor disfrute y aprecio

  • Saborear el momento: La presencia permite a personnes implicarse plenamente y saborear cada momento. Esto puede transformar experiencias rutinarias, como una comida navideña o un paseo por la nieve, en fuentes de alegría y satisfacción.
  • Gratitud: Estar presente suele conducir a un mayor sentimiento de gratitud. La atención plena anima a personnes a notar y apreciar las pequeñas alegrías y bendiciones de la vida, una práctica que puede ser especialmente gratificante durante las fiestas.

Beneficios cognitivos

  • Mejora de la atención y la concentración: La práctica regular de la atención plena mejora la capacidad de concentración, lo que puede ser beneficioso tanto en el ámbito personal como en el profesional.
  • Aumento de la creatividad: Al despejar la mente del constante parloteo de fondo y las preocupaciones, la presencia puede abrir espacio al pensamiento creativo, útil para actividades navideñas como decorar, cocinar o hacer regalos.

Riesgos para la presencia

El camino hacia el cultivo de la presencia a menudo se ve obstaculizado por diversos retos modernos, siendo la tecnología digital una de las principales culpables. En el mundo hiperconectado de hoy en día, nuestra atención se ve constantemente atraída en múltiples direcciones, gracias a los teléfonos inteligentes, las redes sociales y el siempre presente zumbido digital. Esta conectividad constante, aunque beneficiosa en muchos sentidos, supone un riesgo importante para nuestra capacidad de permanecer presentes, especialmente durante las vacaciones.

Uno de los principales problemas es la distracción que provocan los dispositivos digitales. Las notificaciones, los correos electrónicos, las actualizaciones de las redes sociales... todo reclama un trozo de nuestra atención, alejándonos a menudo de las personas y los momentos más importantes. Esta fragmentación de la atención no sólo reduce nuestra capacidad de relacionarnos profundamente con lo que nos rodea, sino que también puede provocar una sensación de ajetreo y estrés perpetuos. Las vacaciones, una época tradicionalmente reservada a la relajación y la familia, pueden convertirse en periodos de gran actividad digital, ya que la gente se apresura a capturar y compartir cada momento en línea, perdiéndose paradójicamente la experiencia real en el proceso.

Además, el uso excesivo de la tecnología digital puede provocar fatiga mental y física. La luz azul de las pantallas puede alterar los patrones de sueño, mientras que la carga cognitiva de procesar flujos constantes de información digital puede provocar agotamiento mental. La falta de sueño y la fatiga mental, a su vez, hacen aún más difícil estar presente y disfrutar al máximo de las fiestas.

Reconocer estos riesgos es el primer paso para mitigar su impacto. Siendo conscientes de nuestro consumo digital y decidiendo conscientemente desconectar y conectar con el mundo que nos rodea, podemos recuperar nuestra capacidad de estar realmente presentes.

¿Podemos desarrollar la presencia?

Desarrollar la presencia es una habilidad que puede cultivarse con la práctica. Un método eficaz son los microhábitos: cambios pequeños y manejables en la rutina diaria. Por ejemplo, practicar la respiración consciente durante unos minutos al día, realizar una desintoxicación digital durante una hora cada noche o simplemente saborear una comida sin distracciones pueden ser pasos poderosos hacia una mayor atención plena. Lee nuestra guía para desarrollar la claridad mental.

Otro aspecto de la presencia que a menudo se pasa por alto es aceptar y disfrutar de las imperfecciones de la vida. Las vacaciones no tienen por qué ser perfectas para ser significativas. Aceptar las peculiaridades y los momentos inesperados puede dar lugar a experiencias auténticas y recuerdos felices.

Si aprovechamos el momento, reducimos las distracciones digitales y apreciamos las alegrías sencillas que nos rodean, podremos disfrutar de unas fiestas más satisfactorias y resistentes.

Perspectivas del equipo Resilience Institute

Alexia Michiels

Valoro mucho el tiempo en familia, ¡sobre todo cuando cada vez es más escaso! Me comprometo a estar plenamente presente durante los pocos días que tenemos con nuestros cuatro hijos durante las vacaciones de Navidad. Seré más intencional en traer mi mente y mi corazón aquí y ahora.

‍SvenHansen

Aunque la familia y el tiempo social relajado son los ingredientes clave, disfrutamos del verano, así que mi máxima presencia es cuando estoy en el océano. Hoy me he dado un baño corto en el océano, he conectado con unas 15 tortugas, una raya y he surfeado 5 olas. Esa es mi zona especial de presencia. Agua, movimiento, vida marina...

Thierry Moschetti

Planeo pasar tiempo de calidad con mis seres queridos y simplemente disfrutar de su presencia y compañía, y para ello dejaré mi smartphone en otra habitación, y evitaré reservar demasiadas actividades.

Gilles Alex

Para mí, este año será de gratitud y alegría por las nuevas relaciones que he forjado y alimentado este año. Después de una fiesta familiar, lo celebraré esquiando. Quiero crear una burbuja artificial de una semana para cuidar de mí y de mis seres queridos en contacto con la naturaleza.

Johanna Crichton

La calidad de nuestras relaciones determina la calidad de nuestra vida. Por lo tanto, estas fiestas me comprometo a estar más presente en mis valiosas relaciones. Para ello, practicaré deliberadamente la escucha sensorial plena, el aumento de la empatía, el uso decidido de los dispositivos tecnológicos y la participación en las interacciones con curiosidad y apertura.

Bradley Hook

En Australia y Nueva Zelanda llamamos a esta época del año la "Temporada Tonta". Pero resulta que ser tonto -y juguetón- es seriamente bebeficioso para el bienestar y la salud mental. David Attenborough dijo: "Es jugando como los cachorros de león desarrollan su agilidad". Lo que practicamos se nos da bien, así que me comprometo a practicar ser Juguetón estas vacaciones... ¡y quizá sea sorprendentemente ágil cuando volvamos a conectar en 2024!

Andrew Flach  

Para mí, sería la práctica de la gratitud. Apreciar las pequeñas y grandes cosas, dar gracias por lo que tengo. Abrazar la esperanza y la promesa del próximo año. Y, por supuesto, menos tiempo con la tecnología y más tiempo en la naturaleza.

Victoire Demaison

Por mi parte, diría Realign. Un periodo para centrarme en mí misma, escuchar a mi cuerpo, reflexionar y establecer nuevas intenciones.

Pauline Soares

Yo diría que hay que decidir y prepararse. El año pasado fue uno de los momentos más estresantes del año. Este año no puedo evitar que ocurran las mismas cosas, pero ya he preparado mi mente para dejar pasar esto -que ocurrirá- y decidir lo que quiero conseguir durante el descanso: será el faro al que miraré cuando sople la tormenta familiar.