El reto de promover el bienestar
Un estudio publicado esta semana en Nature Human Behaviour se muestra prometedor para el mindfulness y la psicología positiva para mejorar los estados mentales de bienestar.(https://www.nature.com/articles/s41562-021-01093-w).
Hoy me han invitado a comentar los resultados en el programa Morning Show de TV3 en Nueva Zelanda. Preguntamos a los espectadores si practicaban mindfulness. Mientras que el 30% respondió SÍ, el 50% NO, otro 20% contestó "¿qué demonios es mindfulness?".
Así, el 70% se desvinculó.
El presentador, Duncan Gardner, despidió la entrevista con un "Hasta el año que viene". Los espectadores realmente no aprendieron nada sobre este importante, aunque defectuoso, estudio. La entrevista está disponible a los 46 minutos del episodio del 20 de abril de 2020.
En resumen, una revisión sistemática y un metaanálisis de 419 estudios aleatorizados y controlados en los que participaron 53.288 personas mostraron un impacto de bajo a moderado. Las intervenciones psicológicas positivas multicomponente y basadas en la atención plena mostraron cierta eficacia en poblaciones clínicas y no clínicas.
Las intervenciones psicológicas positivas singulares, las basadas en la terapia cognitiva y conductual, las basadas en la terapia de aceptación y compromiso y las basadas en la reminiscencia resultaron impactantes.
Vuelve a leer los dos últimos párrafos. ¿Tienen sentido para usted?
La promesa
El sufrimiento causado por el malestar físico, emocional y mental en nuestra época moderna es enorme y va en aumento. Hasta ahora, el impacto de la psicología, la psiquiatría, la medicina y la farmacología ha sido limitado y confuso. La incidencia de afecciones comunes como la depresión, la ansiedad, los trastornos de atención y el autismo sigue aumentando de forma alarmante.
A medida que los seres humanos nos enfrentamos a los entornos cambiantes que hemos creado, no conseguimos adaptarnos. A pesar de las enormes inversiones, las enfermedades físicas, emocionales y mentales prevenibles siguen acelerándose. No estamos resolviendo el reto del bienestar.
Necesitamos desesperadamente intervenciones eficaces. Hay que celebrar todo el trabajo realizado para definir y probar soluciones. Este es sin duda el caso en este metaanálisis pero, en mi opinión, nos queda mucho camino por recorrer.
Los problemas
Leer el resumen de este documento es angustioso. La vaguedad de los términos utilizados y la falta de definiciones claras confunden y desaniman al ciudadano medio. No se define el bienestar físico, emocional, mental, social y espiritual.
¿Cómo se compromete la persona media con una "intervención psicológica positiva multicomponente y basada en la atención plena"? No es de extrañar, la gente prefiere una pastilla o un suplemento glamurosamente promocionado como la vitamina C promocionada en el anuncio que precede a la entrevista.
La buena ciencia debe definir y simplificar los términos para que puedan ponerse a prueba y, si se demuestra su éxito, promoverse eficazmente de forma práctica. Por ejemplo: la respiración lenta y diafragmática por la nariz a seis respiraciones por minuto reduce los síntomas de ansiedad en un xx%.
Los psicólogos tienen un largo camino que recorrer para aportar soluciones claras y eficaces que resuelvan el bienestar. Su afirmación: "los investigadores profundizan en el núcleo del bienestar en todo el mundo", es falsa.
Soluciones
Definir el objetivo
Vivir una buena vida inspirada por el amor y guiada por el conocimiento era la recomendación de Bertrand Russell. Es difícil de superar. Vivir" se basa en la acción y es físico. Inspirado por el amor" es el dominio de la inteligencia emocional y social. Guiada por el conocimiento es conciencia mental, agilidad y sentido.
Si vamos a utilizar el término bienestar, convengamos en que incluye la vitalidad física, el dominio de las emociones, la agilidad de pensamiento, la conexión social y el sentido (espiritual).
Cuando utilizamos el término resiliencia, nos referimos al conjunto de habilidades aprendidas para:
- Rebotar ante la adversidad
- Aumentar los recursos físicos, emocionales y mentales
- Conectar con uno mismo, con los demás y con la naturaleza
- Descubra flow en su vida y en su trabajo
Debemos definir los términos con claridad, abarcando la integración de distintos componentes y expresándolo de forma que la gente pueda entenderlo.
Definir los componentes
El componente más difícil de una estrategia eficaz de bienestar y resiliencia será definir los factores humanos sobre los que queremos incidir.
Por ejemplo, el diagnóstico clínico de depresión es la descripción de un estado prolongado de tristeza. Tiene aspectos físicos en la fatiga y la alteración del sueño. La emoción de tristeza es persistente y abrumadora. La mente se vuelve confusa, pesimista e indecisa. Existen diversas soluciones.
La actividad física, el sol, el sueño y una buena alimentación pueden reducir los síntomas. La regulación de las emociones, incluido el control de los impulsos, la gratitud, el aprecio y la amabilidad ayudan. Las habilidades mentales, como la TCC y la ACT, pueden funcionar. Todo ello puede funcionar mejor que los antidepresivos si se aplica con constancia.
El reto de un terapeuta, entrenador, formador o herramienta digital es identificar la intervención adecuada para la persona y garantizar una aplicación coherente y disciplinada. Cualquiera puede aprender a mejorar la agilidad mental (TCC). La aplicación coherente es un reto enorme.
Los factores humanos describen las actitudes y comportamientos físicos, emocionales, sociales y mentales que pueden aprenderse y dominarse. Anualmente, buscamos en nuestras evaluaciones los factores clave que determinan una buena vida. En 2020, estos fueron los factores clave que impulsan el bienestar integral y la resiliencia:

Obsérvese que el factor de fuerza principal es la Presencia, de la que hemos hablado hoy en la televisión. Para algunos, la presencia es más tangible y menos amenazadora que la atención plena. Estás en el momento y totalmente concentrado. La concentración requiere control de la atención. No juzgas, lo que significa que no te autocriticas y dejas de preocuparte y rumiar.
Estar presente también significa estar plenamente alerta, físicamente bien, refrescado, nutrido, tranquilo y positivo. Se puede estar plenamente presente en cualquier momento: respirando, disfrutando, conectando, resolviendo problemas o simplemente descansando.
Interacciones e intervenciones prácticas de alto efecto multiplicador
Según nuestra experiencia, se trata de una gran oportunidad para invertir la tendencia del sufrimiento. En el caso de la depresión y la ansiedad, las dos enfermedades mentales más comunes, invertimos miles de millones en terapia, medicamentos y técnicas imprecisas. ¿Y si simplemente nos aseguráramos una buena noche de sueño? Después, ¿quizá una práctica de respiración diafragmática lenta?
Si dormimos y respiramos bien, tenemos una profunda solución preventiva y curativa para las enfermedades mentales y físicas. Además, seríamos más fuertes, estaríamos mejor conectados y seríamos mucho más funcionales en las tareas cotidianas.
Al seguir la evolución de estos factores humanos, podemos identificar los que responden a la evaluación, la formación y el apoyo. En una muestra de 1.788 personas durante 2020 pudimos mostrar los siguientes cambios:

Al integrar estos factores en categorías de bienestar y resiliencia, podemos mostrar cómo cambia cada categoría mediante una intervención formativa de seis meses:

Este grupo de empresarios (n = 115) logró un cambio positivo significativo en cada categoría medida. Por ejemplo, la categoría de depresión incluye el factor relacionado con un diagnóstico de depresión (tristeza, confusión, insomnio, autocrítica, dudas sobre uno mismo). Se observa una reducción del 44% en esta categoría y del 54% en los síntomas de angustia. Además, son más capaces de dominar el estrés, estar físicamente bien, ser emocionalmente inteligentes, mentalmente ágiles y estar conectados con un mayor significado (propósito, integridad, realización, altruismo, confianza y flow).
Adecuar las acciones a la persona
Por último, mientras que algunos responderán positivamente al mindfulness, otros pueden responder mejor al control de las preocupaciones, la forma física, el sueño o la positividad. En un mundo globalmente integrado, necesitamos ofrecer una gama de habilidades claras y bien definidas que puedan ser interpretadas eficazmente por personas en diferentes circunstancias.

