¿Cómo reparar conexiones rotas?
En este artículo abordamos los retos actuales para nuestro sentido de la conexión y lo que podemos hacer para restablecerlo. Muchos de nosotros nos sentimos desorientados después de Covid. Pasamos mucho más tiempo conectados a pantallas que a personas. La conexión nos define como especie social. La anhelamos. Tiene multitud de beneficios. Estamos programados para ello y diseñados para restablecer la conexión. Este artículo pretende ayudarle a recuperar y disfrutar del poder de la conexión.
Conexiones perdidas de Johann Hari en 20181 detalló el impacto de las conexiones rotas como causas de depresión y ansiedad. Su lista de desconexiones con algunos temas actuales:
- Trabajo con sentido: la gran renuncia
- Conexión entre otras personas y el equipo de trabajo
- Valores significativos: verdad y altruismo
- Trauma infantil-conflicto familiar
- Estatus y respeto-diversidad e inclusión
- Mundo natural-cierre y crisis medioambientales
- Esperanza en el futuro: clima, conflicto y recesión
- Genes y cambios cerebrales-salud mental
Ya sea en el trabajo, la familia, la salud, la naturaleza o la esperanza, sospecho que cada uno de nosotros siente el anhelo de conectar. Este impulso de conectar es fuerte. Nuestra definición de resiliencia incluye la capacidad aprendida de rebotar, crecer, CONECTAR y flow. Las soluciones son naturales y prácticas, y algunas de ellas te sorprenderán.
¿Qué significa conectar?
Conectar es formar, SOUTENIR y evolucionar relaciones constructivas. Las relaciones crean seguridad, significado compartido, confianza, juego y logros colaborativos. Las necesidades personales varían mucho: la familia, los amigos, la naturaleza, los proyectos laborales, el altruismo y, en el fondo, uno mismo.
Nadie duda del riesgo que supone para el bienestar y la longevidad sentirse solo. Hoy en día, muchos jóvenes optan por conectarse a sus pantallas y pocos salen a socializar y jugar. Las repercusiones negativas están bien establecidas2. Muchos adultos trabajan desde casa, donde la única conexión es a través de una pantalla. Demasiadas personas mayores viven solas.
Nos mudamos a las ciudades y nos convertimos en familias nucleares o rotas; ahora trabajamos en bits incorpóreos, interactuamos digitalmente y consumimos una gran cantidad de información. Hay ventajas, pero no podemos dar por sentadas las relaciones y debemos encontrar formas de recrear la conexión significativa.
Bloques de conexión
En primer lugar, debes dedicar tiempo. Aparta la pantalla. ¿Qué conexión humana necesitas? Prioriza las conexiones que quieres restablecer. Acércate y reserva una cita.
En segundo lugar, debes estar tranquilo, fresco y con energía. Necesitas una conexión segura con nuestro cuerpo, emociones y pensamientos. Cuando nos sentimos atrapados por la ansiedad, la ira o la tristeza, nuestro impulso social se apaga. Asegúrate un sueño reparador y mantente activo al aire libre. Aumenta tu energía física.
En tercer lugar, empezando por las personas seguras y de confianza, acérquese a ellas y comprométase. Lo ideal es hacerlo cara a cara. Es esencial establecer la conexión corazón-cara. Las expresiones faciales, el contacto visual y la voz son señales esenciales de seguridad y confianza. A medida que nuestros equipos vuelven a conectar cara a cara con nuestros clientes, nos damos cuenta de la alegría que experimentan los participantes al compartir ideas y apoyar compromisos.
En cuarto lugar, amplía el alcance de tus reconexiones: recuerda las conexiones perdidas:
- Es un buen momento para reencontrarte con tu jefe y revisar tu trabajo y el crecimiento de tu carrera.
- Tómate un tiempo de reflexión para considerar y priorizar tus valores y sueños
- Recuerda y acércate a los que han tenido experiencias diferentes
- Dedique tiempo a estar en la naturaleza. Los datos sugieren al menos 20 minutos al día
- Céntrate en dónde puedes marcar la diferencia y construir un planeta más resistente
- Infórmese sobre salud mental y procure aumentar su capacidad de recuperación.
Referencias:
1. Hari, Johann, Conexiones perdidas, Bloomsbury, 2018.
2. Twenge, Jean, iGen, Simon& Shuster, 2017.

