Cómo practicar el optimismo

Investigación destacada: El optimismo es una superdestreza

El 95% del 10% de las personas con más éxito puntuaron "Pienso y me comunico con optimismo" con "muy a menudo" o "casi siempre" (en una muestra de 21.000).

La mente humana es velcro para lo negativo. En un entorno de alta amenaza, una explicación negativa y amenazadora podría haber sido ventajosa. Hoy, el pesimismo te incapacita.

Sólo el 9% de las personas menos resilientes puntúan el optimismo con "muy a menudo" o "casi siempre".

Pregunta: ¿Cómo puedo explicar esta adversidad en una frase habilidosa?

Condición: Notar pero rechazar la autoconversación negativa fácil

Disciplina: Piensa y exprésate con un lenguaje positivo

Precaución: Nuestros tiempos son de prueba. Esto requerirá valor.

¿Qué puedes hacer ahora mismo?

  1. Pregúntale a alguien cercano si eres optimista o pesimista. Explora un ejemplo
  2. Observa el contenido de tus pensamientos. Fíjate en las palabras que eliges para dar sentido a una situación. Por ejemplo: "Esto me pasa siempre"
  3. Explora distintas formas de expresar la situación. Por ejemplo: "¿Qué podría hacer de otra manera?" Observa el cambio de la culpa a la responsabilidad.
  4. Esté atento a las noticias positivas. Algunos sugieren que nos propongamos expresar al menos tres observaciones positivas por cada queja.

En el fondo:

  • La fatiga, el aislamiento y la angustia reducirán el optimismo
  • Dormir bien, ser sociable, relajarse y jugar
  • Alimente sus emociones positivas: alegría, gratitud, aprecio, esperanza, bondad...

Nota: Con la actual inestabilidad social, el malestar político y el riesgo climático, el valor y la importancia del optimismo aumentarán. Está demostrado que el optimismo puede aprenderse y tiene amplios beneficios personales y económicos. La terapia cognitivo-conductual (TCC) ha demostrado ser una solución eficaz contra la depresión. Utilizamos el término agilidad situacional para describir el uso sano y adaptativo del optimismo en situaciones clave.

Sé dueño de tu alegría